Virgen de las Angustias

Virgen de las Angustias

El culto a la Virgen de las Angustias de Guadix, es muy antiguo, probablemente tan antiguo como la entrada de la Reina Católica, Isabel a la ciudad, en noviembre de 1489, aunque de una forma más efectiva se inicia en 1558, en la ermita de San Sebastián, donde unos frailes allí establecidos promueven la creación de una hermandad bajo esta advocación. A pesar de ello, es un siglo más tarde, con una Real Cédula promulgada por Felipe IV, cuando se impulsó el culto a la Virgen de las Angustias y señalando su fiesta el segundo domingo de noviembre de cada año. Se eligió como templo el de San Diego, que hoy lleva el nombre de la Virgen de las Angustias.

Así desde entonces, Guadix celebra sus fiestas patronales en honor de la Virgen de las Angustias con sede en la Iglesia de San Diego durante el primer y segundo fin de semana de noviembre. Es copatrona de Guadix desde el año 1.906.

La imagen actual es obra del escultor sevillano Antonio Castillo Lastrucci, ya que la primitiva,esculpida en madera y atribuida al paisano de Exfiliana, Torcuato Ruiz del Peral, fue destruida durante la Guerra Civil. De ella se conservan algunos grabados y la cara de la Virgen, que en la actualidad podemos contemplar en la actual Virgen de los Dolores con sede en la Iglesia de la Concepción de Guadix.

El primer domingo del mes, es trasladada al amanecer, en el llamado rosario de la aurora (7:30h) y acompañada por los accitanos desde su iglesia hasta la S.A.I. Catedral para celebrar durante los siete días siguientes su Septenario.

El día de su festividad,segundo domingo de noviembre, se celebra una solemne misa pontifical, presidida por el obispo de la diócesis y por la tarde (18.30h)procesiona por las principales calles de Guadix desde la catedral hasta su templo.

El culto a la Virgen siempre ha estado relacionado con hechos importantes de la historia de Guadix: el cólera (1.855), la sequía (1.858), incendios, terremotos, etc. en los que se recurría a la protección de la Virgen con rogativas públicas.

En estas fechas, sobre todo, el día de la procesión es típico adquirir las llamadas “tortas de la virgen” rellenas de cabello de ángel ó adornadas con los frutos típicos del otoño y puestas a la venta por hermandades y cofradías de la ciudad con el fin de recaudar dinero para su colectivo, aunque eso sí, horneadas en las panaderías de la ciudad.