Artesanía

Artesanía

Guadix es ciudad artesanal, principalmente cuna de alfareros por tener la materia prima necesaria para elaborar cerámica a pie de calle, en sus cerros arcillosos. Pero también es artesana por los trabajos realizados en esparto, sillería de anea, talla en madera, forja, telares y bordados, etc.

La “alfarería accitana”, es de especial relevancia tanto en Andalucía como en el resto de España, pues los alfareros son testigo vivo de los procedimientos tradicionales para elaborar cántaros, pipos, jarras de vino, queseras, botijos y orzas para embutidos. Además de elementos decorativos como la Jarra Accitana y el Torico de Guadix.

En cuanto a la Jarra Accitana, Jarra de Novia o Jarra de las Pajaricas, sus orígenes se remontan al Siglo XVIII, siendo la jarra chata o de pie su predecesora, y que se utilizaba para ofrecer agua a los invitados. Pero más tarde el alfarero empieza a colocarle adornos, detalles ornamentales de composición barroca; flores, hojas, gallos, pájaros…

Así pues, fue como pasó a ser obsequio para las novias en el día de su boda. Tendría entonces el valor simbólico de ser un regalo a la novia, donde los invitados depositaban cantidades monetarias. Pero fue a mediados del Siglo XX cuando el maestro alfarero Miguel Cabrerizo la bautizó definitivamente con el nombre de “Jarra Accitana”, vinculándola así a su lugar de nacimiento… Guadix. Como anécdota contar que, una de estas jarras viajó hasta la Casa Real en Madrid, donde en varias ocasiones ha aparecido como fondo en el salón donde SSMM ofrecen cada año la felicitación de Navidad.

La historia del “Torico de Guadix“, data de la época íbera según los historiadores. Especie de ocarina con forma de toro realizado por los alfareros de Guadix y perteneciente  a los tótem ibéricos. Utilizado en la antigüedad por los pastores de la zona como sistema de comunicación y, posteriormente como juguete de niños. En la actualidad, es un claro ejemplo de la alfarería tradicional accitana, pues es totalmente artesanal y realizado por las manos de los alfareros, sin maquinaria ni torno alguno. En la ciudad, aún hoy quedan talleres alfareros como son; Cerámica Gabarrón, Cerámica Balboa, Cerámica Jesús Herrera ó Cerámica Jorge.

                Otro tipo de artesanía ligada a la alfarería, es la producción de instrumentos musicales de barro como es “La Zambomba”, además de otros instrumentos como trompetas, violines e instrumentos de percusión varios, se elaboran usando la arcilla de los cerros de Guadix por maestros alfareros.

                La Zambomba”, es un instrumento que consta de tres partes. La principal, que es la caja de sonido y es un cilindro hueco que se hace en los tornos alfareros, la membrana o parche de piel de choto o conejo que cierra el cilindro por la parte de arriba, y la caña que al frotarla hace vibrar la membrana produciendo un sonido grave. Es un instrumento típico navideño y puede adquirirse en la Avenida Medina Olmos en fechas navideñas.

“La Anea” o sillería, industria que vino a decaer  progresivamente en el Siglo XX por la utilización de materiales plásticos y otro tipo de materias primas, ya que las aneas son un tipo de plantas herbáceas para el uso y fabricación de tejidos para hacer sillas, cestos y otros enseres. En la actualidad, en Guadixse sigue desarrollando este trabajo artesanal y los accitanos aún encuentran lugares donde restaurar y poner el “enreo” nuevo a sus sillas cuando éstas se deterioran.

“El esparto” o la pleita, es el nombre con el que se conoce a unas fibras obtenidas de diversas plantas silvestres. Es la vegetación característica de los ambientes esteparios ibéricos y en Guadix los encontramos fácilmente.

Con dichas fibras se elaboran sogas, alpargatas, cestos o capachos, serones, espuertas, etc. La manufactura del esparto ha sido parte importante de la economía de muchos pueblos de España, como ha sido el caso de Guadix, pues “la espartera”dio mucho trabajo a hombres y mujeres de la ciudad, aunque hoy día ya es difícil encontrar personas que lo trabajen, pues al igual que pasó con la sillería, el esparto se ha ido sustituyendo por materiales más baratos y más fáciles de trabajar.

La “Pleita”, es el nombre con el que se le conoce al arte de trabajar a base de esparto tejido. Es una tarea muy laboriosa porque hay que seguir un proceso previo de preparación del esparto. El trenzado del esparto es la base para elaborar cualquier objeto y como herramientas se utilizan una aguja,  tijeras, una navaja y la habilidad de las manos del artesano. Esta labor ocupaba el tiempo libre de campesinos y pastores tras una jornada dura de trabajo fuera de casa. A modo de hobby, elaboraban aquellos enseres necesarios tanto para el hogar, como para el campo y el ganado.

La “forja artística”. El hierro es la materia prima del maestro fragüero. Hierro que durante mucho tiempo se ha extraído de las minas cercanas del Marquesado del Zenete y que los fragüeros han trabajado a golpe de martillo.

Esta artesanía transmitida de generación en generación se sigue conservando en los talleres de forja de la ciudad, aunque hoy día con mecanismos más modernos. Las herramientas del maestro fragüero eran hechas por él mismo: marros, machotas, martillos, punzones, etc. Cada maestro tiene su toque especial, por lo que reconocerá siempre un trabajo hecho por él.

En la actualidad, encontramos trabajos de todo tipo; lavabos, cabeceros de cama, puertas, rejas, etc.